Los blanquiazules visitaron al Granada por la 22ª fecha de la liga y cayeron 2-1 en un partido que pudo ser para cualquiera. Los dirigidos por Manuel Pellegrini se mantuvieron en la octava posición y dejaron pasar la oportunidad de meterse en las plazas europeas.
El Málaga de Manuel Pelegrini visitó al Granada en el estadio Nuevo Cármenes, y cayeron por 2-1 en un encuentro que podría haber sido para cualquiera de los dos, pero que una vez más dejó con las manos vacías al elenco del técnico chileno.
En el primer tiempo no se hicieron daño, pero fueron los locales los que estuvieron más cerca de marcar con varias ocasiones claras.
La historia siguió igual en la segunda parte hasta que apareció el nigeriano Odion Jude Ighalo a los 58', que mediante un potente golpe de cabeza abrió el marcador. Tras la anotación de los locales, los blanquiazules despertaron y comenzaron a ejercer una fuerte presión en la salida de los locales, hasta que consiguieron el empate mediante el venezolano Salomón Rondón a los 68'.
Con el marcador igualado, el partido se puso de ida y vuelta, con ambos elencos buscando la victoria, pero los dueños de casa consiguieron desnivelar tras una serie de rebotes que fueron capitalizados por el central Iñigo López a los 80'.
Los dirigidos por Pelegrini quedaron en la octava posición a tres puntos de las plazas europeas, dejando escapar la chance de meterse en los puestos importantes, y su próximo rival en la liga será el Mallorca el próximo 12 de febrero. En tanto el Granada salió de la zona de descenso y escaló a la 14a posición.