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Liga Argentina
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Miércoles, 10 de Marzo de 2010 09:06 |
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Román Díaz, mediocampista de Almirante Brown de la B Metropolitana trasandina, sacó una pistola de 9 mm para defenderse de los hinchas que fueron a encararlo por haber golpeado a un barrista después de un partido. Al final el incidente no pasó a mayores.
La violencia en el fútbol argentino siempre marca pauta con incidentes lamentables, especialmente por los enfrentamientos entre hinchas y jugadores, lo cual llegó a un nivel peligroso en Almirante Brown, después del empate de los dirigidos por el ex jugador de Boca Juniors, Blas Giunta, ante Defensores de Belgrano.
A la salida de aquel encuentro, un hincha encaró a Román Díaz, volante que en sus mejores tiempos jugara en San Lorenzo, diciéndole que "dejara la joda", en clara alusión a la vida nocturna del jugador. Díaz le dio un golpe de puño para sorpresa de todos los presentes, y fue metido al bus del equipo rápidamente por sus compañeros para que la situación no pasara a mayores.
Al siguiente entrenamiento de Almirante Brown el lunes, como era de esperarse, llegaron los barristas, integrantes de una de las hinchadas más peligrosas del ascenso de Argentina. Díaz iba saliendo en su auto de la práctica, vio la situación, se bajó del vehículo y sacó una pistola de 9 mm y diciendo "A mí no me van a patotear". El DT Guinta y colaboradores tuvieron que convencer al enfurecido Díaz de que volviera al auto.
El martes tuvieron que entrenar bajo custodia policial, aunque se señala en fuentes del club que el hincha que recibió el puñetazo de Díaz ya habría hablado con él y arreglaron el entredicho. Definitivamente, la violencia está lejos de terminar al otro lado de la cordillera.
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