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La planificación de La Roja de Nicolás Córdova para su gira por Europa, sufrió un inesperado contratiempo a pocos días de sus próximos desafíos.
El partido amistoso frente a la República Democrática del Congo, fijado para el 9 de junio en Cádiz, quedó en suspenso luego de que las autoridades locales decidieran no autorizar el compromiso por motivos sanitarios.
A pesar de este complejo escenario, provocado por un brote de ébola en el este de la nación africana, el encuentro aún no se cancela definitivamente.

Las razones de la suspensión en España
El alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, dictó un decreto oficial retirando los permisos para la realización del partido en su municipio. La determinación se fundamentó en resguardar la salud pública ante los riesgos de la epidemia declarada el pasado 15 de mayo.
Franco argumentó de forma pública los motivos de la drástica suspensión. “Es una cuestión de prudencia sanitaria” y que directamente “se basa en varios informes de las autoridades regionales que desaconsejan la celebración del partido por ‘posibles riesgos sanitarios‘”.
Bélgica surge como el salvavidas de la Roja
Ante la negativa en España, la opción de trasladar el partido a territorio belga comenzó a ganar terreno rápidamente entre los organizadores.
Esta alternativa disminuye las complicaciones logísticas de manera más inmediata. Esto se debe a que la selección africana trasladó gran parte de su preparación mundialista a ese país.
De hecho, los congoleños ya tienen pactado un compromiso previo allí frente a Dinamarca en la ciudad de Lieja, lo que facilita enormemente la gestión para realizar el partido.

Estrictos protocolos en el combinado africano
La Federación de Fútbol de la República Democrática del Congo emitió un comunicado oficial buscando transmitir tranquilidad. El combinado volverá a una Copa del Mundo después de 52 años de ausencia, por lo que su preparación es de máxima prioridad.
La delegación ya se encontraba cumpliendo un aislamiento preventivo de 21 días exigido por Estados Unidos para ingresar a disputar el Mundial. Además, cancelaron sus entrenamientos en la capital, Kinsasa, la cual se encuentra a unos 2.000 kilómetros del epicentro de la epidemia.

La postura de La Roja
Por su parte, la escuadra nacional chilena ha presionado para jugar, incluso proponiendo a las autoridades disputar el duelo a puertas cerradas y sin público.
El gerente de selecciones de Chile, Felipe Correa, destacó la coordinación constante y recordó que los africanos “tienen todas las precauciones para ir al Mundial”.
El destino final del juego frente a La Roja, deberá sellarse en los próximos días, antes del duelo amistoso ante Portugal.
